José

Tcherkaski

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Isabel Cigliutti

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Coraje Buenos Aires  


Primer movimiento

 

 

 

 

Pido perdón.

Pido perdón por los muertos

por los que vienen de la neblina

y son el silencio.

 

Por los heridos de la guerra

por los que viven inclinados en el miedo

pido perdón.

 

A nosotros nos humillaron la carne

y nos fundaron la agonía y el odio

a la sombra de los pastos.

 

Pido perdón.

Tengo en la boca el sabor

de los muertos de Mayo

acurrucados como niños.

 

Extendidos en la sangre como

dioses desnudos

empapados en la bronca de la muerte.

 

Pido perdón.

Por la amargura de los vientres

por los cabellos destrozados en los ríos

 

por el sueño vomitando la neblina

de esta tierra la mía

con una historia de cruces y navajas

con una vida que comienza

en la violencia del día siguiente.

 

Pido perdón por los muertos


Segundo movimiento

 

 

 

 

Desde el abismo de mi cuerpo

siento temblar el mundo

entonces me levanto las manos

como plegarias y no sirve.

 

¿Quiénes me fusilaron la vida

y me hundieron la alegría en el alcohol?

¿Dónde están las piedras que trajeron mis abuelos?

¿Acaso me nacieron mueto en el delirio y el odio?

Yo soy la impotencdia me dije me digo

y el dolor humano.

 

Entre tu corazón y el mío

estaremos nosotros

entonces nos hundiremos

la carne hasta caer vencidos

sobre los esqueletos de lo pájaros

 

Creo que ayer me asesinaron

y estoy muerto

al otro lado del horizonte

con un río milenario que me abraza

y el viento esa locura

me lastima los párpados.

 

Ahora me queda el silencio

me dijeron

y penetraron mis ojos

en la neblina.

 

Creo que ayer me asesinaron

 


Tercer movimiento

 

 

 

 

Todos somos la ternura

cuando nacemos al silencio

y también los fantasmas

del rencor y la alegría

y somos el susurro del

amor y el vientre

pidiendo piedad.

 

A veces cuando los pájaros

se pierden en el humo de las casas

uno piensa que vendrá el silencio

y que suavemente llegará la vida

¿Quién podrá explicarnos la sabiduría?

¿Quiénes tendrán la vida por delante?

¿Quizá los seres desesperados en la sangre

serán los dioses del viento y el asombro?

 

Alguien alguna vez vino a los pastos

y fue la serpiente y el olvido

mientras los hombres se fueron abrazando

en el miedo de los cuerpos y la noche.

 

Después serán los otros los que tendrán

los barcos en la niñez del sueño

y jugarán en la alegría de saber

que ya murieron los que mataron el mundo.

 

Y jugarán en la alegría de saber

que ya murieron los que mataron el mundo.

 

¿Quienes tendrán la vida por delante?


Cuarto movimiento

 

 

 

Somos.

La brutalidad y el espanto

crucificados desgarrados en la muerte

en el coraje y el grito

de un tiempo salvaje.

 

Somos.

Los gigantes devorados por el miedo

en el delirio de la sangre

padecemos las angustias de otros ríos

mientras vamos poblando país en agonía

hasta caer vencidos sobre la tierra.

 

Somos.

Los despojados en el odio y el silencio

los que tenemos el instinto de la muerte

los ojos extraviados por la piedad y el hambre.

 

Somos.

Los constructores de este horizonte de pavura

los pasajeros desterrados por el terror del mundo

¿Quiénes nacerán mañana?

¿Acaso nos espera la locura?

¿O somos por fin los hijos suicidados

en el amor del cuerpo?

 

¿Cuántos asesinos tiene nuestra sangre?

¿Quién de nosotros padece el valor del odio?

Al saber que Buenos Aires tiene bronca ¡carajo!

y ¡coraje de gritar!

¡Cuándo Buenos Aires cuándo

seremos nosotros!

 

Coraje

Buenos Aires