José

Tcherkaski

Inicio

Biografía
Discografía
Canciones
Oratorios
Libros y CD
Entrevistas
Revistas
Radio
Poesía
Seminarios
En elaboración
Premios
Cartas
Amigos (no todos)
Fotos
Cosas raras
Gracias
Contacto

Webmaster

Isabel Cigliutti...

...

Federico Fellini

 

Mientras filmaba "Fellini Roma" pude abordar al genial director, con quien mantuve un diálogo breve, informal, y que fue abierto por el propio Fellini. Esta es la transcripción de ese diálogo que fué publicado en "A Primera Vista - Grandes Reportajes" de Editorial Corregidor. En ese libro se publica también la idea cinemátografica de "Roma" que fue escrito por el propio Fellini a fines de 1970 y que me lo entregó en exclusividad para su reproducción.

- ¿Para qué viene a verme? Si total no pienso hablar en serio....

- ¿Por qué?

- Porque no tengo ganas. Además estoy filmando desde muy temprano y me siento cansadísimo.

- ¿Podría anticipar quiénes son los actores que trabajan en esta película?

- Sí, con mucho gusto. Anote: Federico Fellini.

(Se solaza con la humorada, frotándose las manos y frunciendo los labios).

- Me parece que tiene ganas de mentir. ¿Siempre es tan mentiroso?

- No sé, creo que es un vicio; además ¿hay algo más hermoso que mentir?

- Sí. Callarse la boca.

- Tiene razón, es una gran idea, pero no me animo a cortarme la lengua.....

(La saca, al tiempo que amaga serrucharla con su pulgar derecho, en grotesca actitud).

- ¿Por qué su película se llama "La Roma de Fellini"?

- Porque es sobre Fellini, en Roma...

(Molesto por la interrupción de la ceremonia, se para y grita desconsolado:

"¡Cuidado! un gato negro; caminemos despacio, porque si se nos cruza tendremos un día de mucha mala suerte").

- ¿Supersticioso?

- No, Lo hice a propósito, así tiene algo que contar en su revista sobre el gran Fellini.

- ¿Cuál de sus películas le gusta más?

- Hoy mi película preferida -se jacta- es el "Satyricon". Mañana no sé.

- ¿Y la de ayer cuál fue?

- "Ocho y medio".

- ¿Me permite verlo filmar?

- No tengo inconveniente, pero creo que hoy no tengo ganas.

(Un gesto desganado, una actitud de desprecio, avalan sus palabras casi bostezadas).

- No entiendo.

- Yo sí. ¡Ah! Tengo algo para mostrarle: ¿qué opina de esta rubia sensacional?

- ¿Qué hace?

- No sé, pero es una rubia sensacional.

- ¿Le gustan las rubias?

- ¿Y a usted?

- Las morochas.

- También es una buena idea - bromea, palmeando la espalda de su interlocutor - Por lo visto, usted tiene muchas buenas ideas. ¿No tiene ganas de llamarse Fellini?

- ¿Qué quiere decir Fellini?

- Eso hace 51 años que me lo pregunto.

- ¿No le parece un lugar común?

- Sí. Sin dudas.

- ¿Entonces?.

- ¿Usted pagó por esta entrevista?

- No. Por supuesto.

- Eso significa que estoy hablando gratis. ¡Gratis!

(Se crispa, alzando la voz, retorciendo los dedos).

- No. Está mintiendo gratis, que es diferente.

- Es cierto -remata halagado-, pero mentir gratis es un mal negocio. ¡Hasta la vista!.