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¿Qué piensa Inodoro Pereyra de la situación actual?
La
situación actual me resulta aburrida. No sólo para hacer Inodoro
Pereyra, sino todo mi trabajo. Es como que no pasa nada. Es decir, pasa lo
que pasa siempre. Todo está muy reiterativo. Metiene un poco hinchado
las pelotas la cosa electoralista. Hay una cobertura (periodística) sobre
personajes de 6ta. o 7ma. línea... son cosas absolutamente irrelevantes.
Con Inodoro Pereyra he usado y seguiré usando el tema de la corrupción,
el tema de la droga.
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¿Inodoro alguna vez se drogó o algo?
No
hay constancia del uso de estimulantes. El mate, la mateína (se ríe). La
mateína es un estimulante. Eso es lo más próximo a la droga.
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Me sorprendió que la situación actual del país, por la movida, a vos te
aburra.
Si
te ponés a ver, son sensaciones absolutamente personales. Lo veo más que
con Inodoro Pereyra, al hacer los chistes de todos los días. Cuando leo
los diarios, especialmente los lunes o el diario gordo del domingo, son
todos temas que ya los he tratado antes seguramente. La cuestión de la
corrupción, el acomodo político, el ajuste económico, etc. Lo que ha
desaparecido como tema es la inflación; en un momento era como una
especie de caballito de batalla. Todo lo demás: las protestas, los
jubilados, etc., no tanto en Inodoro, sino en los chistes de todos los
días es como que ya no se puede seguir haciendo más material, de lo
mismo.
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¿Cuánto hace que venías dibujando a Inodoro, a Mendieta...?
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Veinte años. Arrancaron juntos en el año 72, en la revista
"Hortensia" en la provincia de Córdoba.
-¿Cuáles
son los nombres, al margen del tuyo, que trascienden como humoristas?
El
"negro" Crist ya publicaba en otras partes, pero se afirmó en
"Hortensia". Después entró en el Diario "Clarín"
conmigo, a través del "negro" Caloi, otro gran dibujante. A
Caloi, al "negro" Brócoli, a Quino los conocí en el primer
Salón del Humor en Córdoba en el año 1971.
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El hecho de hacer todos los días una caricatura te debe colocar
evidentemente en una situación compleja. Siempre hay que encontrar una
alternativa que justifique la publicación de un "Fontanarrosa"
diario.
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Eso me provocó cierto temor al comienzo, porque un diario consume mucho
material. Después la cosa se mecaniza hasta llegar al punto que, como
pasa con "Clarín", los chistes los hago en un día. Dibujo
alrededor de siete u ocho chistes los lunes. Tengo un adelanto en el
diario de chistes atemporales; pueden salir hoy o dentro de seis meses que
da lo mismo. Cuando uno es de actualidad pido que lo publiquen rápido y
los otros quedan en esa reserva atemporal. Ahora ya no me importa la idea
de consumo del material que tenía antes. De cualquier manera, los lunes
cuando tomo una página y me pongo a anotar los temas sobre los cuales
puedo trabajar, tengo la sensación de que no voy a poder hacer algunos.
Me parece que me va a resultar más difícil y me salen. Es como que me
asusto de que siempre salgan siete. Obviamente lo que procuro es mantener
un mínimo de calidad. El máximo nunca me lo propongo porque sé que no
lo voy a conseguir. Eso se da, algunas veces por una serie de conjunciones
sobre algún tema muy rico que esté dando vuelta a nivel nacional o
mundial y uno está, tal vez, mejor predispuesto a trabajar que otros
días. Al final de un año, tal vez hay 4 o 5 chistes de esos que uno
piensa: Bueno, podría ponerlos en un libro.....
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