UN VALIOSO APORTE DOCUMENTAL

Tcherkaski, José, 2006.
Calderón según Lavelli (2004-2005). Un seguimiento
de los ensayos y la puesta en escena de La hija del aire.
Buenos Aires, Complejo Teatral de Buenos Aires. 285 pag.

Marina Sikora

Al reseñar este volumen se nos plantean varias opciones y decidirse por una de ellas resulta difícil. Hablar de la trayectoria del autor? Hablar del director de la puesta cuyo trabajo se describe? O hablar de la pieza que le dio origen, La hija del aire y nuevamente de un autor, en este caso Calderón de la Barca ? Indudablemente, es insoslayable abordar el comentario del texto que nos ocupa pero también es cierto que no se puede dejar de hacer referencia a los puntos que planteamos en primer término.

Y si en primer término nos preguntamos acerca de la trayectoria del autor, vale decir que José Tcherkaski cuenta con una copiosa cantidad de publicaciones entre las que se destacan sus canciones pero también su trabajo como periodista y como autor de numerosos reportajes que fueron dados a conocer desde 1980 con la edición de Grande reportajes editado por Galerna. A partir de allí, se sucedieron entrevistas y trabajos de variado tipo entre los que podemos mencionar Habla Copi. Homosexualidad y creación (1998), Borges habla so­bre Xul Solar (1999), Conversaciones con mujeres de escritores (2003), y fundamentalmente, dado el libro que estamos reseñanado. El teatro de Jorge Lavelli (1983). Hacemos mención a esta última porque la publicación revela el interés de Tcherkaski desde hace ya varios años por el director argentino radicado en Francia.

En sus numerosas visitas a Buenos Aires, Jorge Lavelli dirigió entre otras, puestas como Ivonne princesa de Borgoña de Gombrowicz (1972), Macbett de lonesco, con el Théatre National de la Colline (1993), Seis personajes en busca de autor de Luigi Pirandello (1998), Mein Kampf, farsa de George Tabori (2000), La Hija del Aire (2004) de Pedro Calderón de la Barca y recientemente Rey Lear de Shakespeare. El estreno de La Hija del Aire, nos llevaría, como dijimos al princip i o a hablar del texto en cuestión y de Pedro Calderón de la Barca. Dejaremos este punto ya que de la importancia del mismo y de la de su autor así como de la puesta realizada por Lavelli se habla suficientemente en el libro cuyo comentario nos ocupa.

Calderón según Lavelli fue un ambicioso proyecto plasmado en una cuidada edición realizada por el Complejo Teatral de Buenos Aires. Si hablamos de las características de la edición, no se puede dejar de mencionar la calidad de la misma tanto por el diseño de impresión, como por la calidad del papel y por la excelente producción fotográfica de la que nos ocuparemos más adelante.

Calificamos de ambicioso al proyecto realizado por que no es frecuente, por lo menos en Buenos Aires, la publicación detallada de las distintas instancias que componen el proceso de una puesta en escena. El trabajo de Tcherkaski nos permite acercamos en primer lugar, a cuestiones como la decisión de poner en escena un texto barroco que no es el de los más conocidos de Calderón como lo es La Hija del Aire. Según señala el propio Lavelli en "Entrevista con Jorge Lavelli en Buenos Aires" en relación al personaje de Semíramis que " ...esa multiplicidad del discurso político no asumida a menudo está tratada también en la obra y me parece que en eso es una obra fuera del tiempo " (39). En la misma entrevista el director explica sus ideas acerca de los personajes que com­ponen el texto y la forma en que les dieron vida los actores que compusieron el elenco. Resulta interesante en este sentido, la elección de Pompeyo Audivert para encarnar a Lisias porque según Lavelli, necesitaba un actor que apelara a la imaginación para quitarle aburrimiento al personaje del consejero.

De particular interés es el capítulo "Ensayo general" ya que en éste se da una verdadera muestra del proceso de puesta en escena, del modo en el que se genera el espectáculo. Aquí, en el desarrollo del texto dramático se intercalan los comentarios del propio Lavelli y de los actores que en esta ocasión componen el universo calderoniano, dando una cabal idea del porqué de las decisiones escénicas que se llevaron a cabo. El muestro escénico va acompañado de un minucioso seguimiento fotográfico realizado por el propio Tcherkaski. Este ayu­da no sólo a la comprensión del espectáculo sino a su reconstrucción constituyéndose en un valioso documento para quienes se dedican a la investigación teatral. En este sentido, el material documental viene a completarse en el capítulo "Documentación" que resulta sumamente valioso ya que se ofrecen bocetos del vestuario acompañados por fotos en las que se advierte su concreción final, así como planos de la escenografía complementados también con material fotográ fico.

El volumen reseñado no se agota en los as­pectos descriptos sino que se convierte no sólo en un seguimiento de la puesta en escena ofrecida durante el 2004 en la sala Martín Coronado del Teatro San Martín, sino en un verdadero estudio sobre Calderón de la Barca, su obra y las diferentes lecturas que pueden hacerse de la misma. Al respecto, el capítulo tercero "Estudios sobre Calderón de la Barca" ofrece dos trabajos que iluminan la compresión del autor barroco. Se trata de "Quién es Calderón " a cargo de Camila Mansilla y "Calderón y sus tópicos" escrito por Femando Doménech.

Además de la entrevista citada a Jorge Lavelli en Buenos Aires, se ofrece otra llevada a cabo en Madrid así como a Blanca Portillo, la protagonista de la puesta, Dominique Poulange, la esposa de Lavelli que se desempeña como su asistente de dirección, Gerardo Gandini que estuvo a cargo de la musicalización y a José Monleón, el prestigioso ensayista español director de la revista Primer Acto. Todas éstas agrupadas en el segun­do capítulo "Conversaciones" completan las visiones sobre los distintos aspectos del espectáculo, de su director y de la vigencia de Calderón de la Barca en nuestros días.

Para terminar, baste decir que el texto que acabamos de comentar sintéticamente adquiere significación no sólo por su carácter integral, sino porque como dijimos más arriba se manifiesta como un verdadero aporte documental para futuras investigaciones.